
Se tiene aceptada la teoría de que la enfermedad resulta de la agresión de anticuerpos, contra células saludables. Los anticuerpos son proteínas del sistema inmune producidas en respuesta a la presencia de sustancias extrañas potencialmente dañinas que pueda ser una amenaza para el organismo: como químicos, partículas de virus, esporas o toxinas de las bacterias. Cada tipo de anticuerpo es único y defiende al organismo de un tipo específico de elemento potencialmente dañino.
Los anticuerpos necesitan ser activados; en el caso del lupus eritematoso (SLE), sucede que los sistemas que deben regular el trabajo de estos anticuerpos no se desempeñan normalmente. Existe la teoría de que la falla puede ser causada por una deficiente eliminación de desechos de nuestro sistema que permite a los residuos de células auto eliminadas por apoptosis, generar la “confusión”.Es por esto que la enfermedad es considerada autoinmune. Se le considera crónica, por algunos especialistas aunque se conoce de muchos casos de remisión.

El lupus puede causar daños prácticamente en cualquier área del cuerpo. Causa inflamación y sus síntomas hacen que con frecuencia sobre todo al principio de la enfermedad, esta sea confundida con artritis.
Algunos anticuerpos antinucleares pueden producir irritación en la piel, daño a los riñones, otras proteínas pueden afectar la coagulación normal de la sangre.
Los estrógenos femeninos, se han propuesto como causantes de la enfermedad. De hecho, se ha observado que las píldoras anticonceptivas pueden acelerar su aparición en mujeres genéticamente predispuestas.
También se ha propuesto como origen de la enfermedad como genético, por permitir a algunos células autodestructivas sobrevivir los sistemas de destrucción durante el desarrollo fetal.
La separación de los aspectos fisiológicos de los psíquicos en los estudios más comunes habían dificultado demostrar científicamente la relación del estrés emocional con las enfermedades autoinmunes, es reciente la inclusión de la psiconeuroinmunolgia, como un campo de investigación de la relación bi-direccional de la comunicación entre el sistema nerviosos. El sistema endocrino (hormonal) y el sistema inmune, con las implicaciones que esto tiene en la salud humana.
El Dr. Joan Borysenko de la Universidad de Harvard, observo y publico que conejos a los que se les inducía cáncer con un agente muy potente, habían respondido de manera diferente, a algunos les dio cáncer como era de esperarse y a otros no, la única diferencia entre los que enfermaron y los que no enfermaron es que a los que no enfermaron se le mostraba cariño diariamente y a los que enfermaron no se les dio esa muestra de cariño. Su bienestar emocional permitió a su sistema inmune ser suficientemente eficiente para no permitir la enfermedad.

El estrés es un muy bien identificado disparador de enfermedades autoinmunes. Las crisis y exacerbaciones que caracterizan a los desordenes autoinmunes corresponden con periodos de estrés psicológico. En estudios realizados a pacientes de enfermedad de graves (enfermedad autoinmune) se aprecio que el estrés psicológico causado por el duelo es un disparador significativo de la crisis en esa enfermedad.
En el libro de Candace Pert “Mind Body Connection” (Conexión Cuerpo Mente) expone como es que las hormonas producidas durante los periodos de estrés psicológico afectan nuestras emociones, y tanto los cambios emocionales como hormonales producen péptidos que influyen en la función inmune.

Antecedentes; Algunas formas de enfermedades reumáticas como es el caso del lupus eritematoso sistémico (SLE) son frecuentemente tratadas con medicamentos antiinflamatorios no esteroides, tales como la aspirina y el ibuprofeno, para reducir los síntomas. En casos más severos, los medicamentos que disminuyen al sistema inmune y por consecuencia disminuyen la agresividad de la enfermedad, tales como la ciclofosfamida (Cytoxan), metrotexate o azatioprina (Imuran) que también son usados.
Nuestro tratamiento esta encaminado a fortalecer y regular el desempeño del sistema inmune al mejorar la replicación, transducción y traducción de la decodificación del ADN, con la aplicación del campo electromagnético producido por el Estabilizador Inductivo Magnético (EIMA) y ozonoterapia por insuflación rectal.
Estas terapias denominadas metabólicas, no presentan reacciones colaterales indeseables.
En relación a la conocida influencia de las emociones en enfermedades autoinmunes, detectamos por medio del sistema Heartmath, la situación actual del paciente y se hacen recomendaciones encaminadas a practicas sencillas, que permitan tener una mejor posibilidad de restablecer emociones que coadyuven a la recuperación completa del paciente.
Las terapias se aplican en algunos casos diariamente al principio del tratamiento y en algunos casos a lo largo de todo el tratamiento que puede prolongarse alrededor de un mes.
Terapias metabólicas: magnetoterapia, ozonoterapia y otras artes curativas.
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