Fue en el 1992/3, que estuvimos implementando un protocolo de investigación que tenia como objetivo valorar la respuesta de la epilepsia de difícil control, a la influencia terapéutica del equipo EIMA.

El protocolo se implementó en un hospital oficial, esto es, que es propiedad del gobierno de México, y manejado directamente por la Secretaria de Salud, se trató del Hospital Juárez.

Se asignaron 16 casos perfectamente documentados de pacientes cursando con epilepsia de difícil control, clasificación que indica su resistencia a los fármacos anticonvulsionantes en sus diferentes modalidades y dosis.

La investigación se condujo por dos años y medio, participaron 16 pacientes, entre ellos estaba una niña de tres años.

En su caso de epilepsia refractaria secundaria a displasia cortical bilateral, las posibilidades de ser útiles en el tratamiento de su hijo son grandes, porque hemos tenido buena respuesta en el tratamiento de una niña con defectos en la corteza cerebral, que como resultado de nuestra terapia han desaparecido, ver Casos en la pagina web.

 

 

No se interprete esta declaración como una promesa de solución, pero la posibilidad de una mejoría, inclusive muy importante es real.

En los 16 casos tratados en el protocolo del Hospital Juárez hubo mejoría, desde ligera hasta muy importante, se considera mejoría la disminución de la cantidad e intensidad de las crisis, el caso de la niña fue el que tuvo la más importante mejoría, la pequeña d tres años tenia un promedio de tres crisis por día— catatónicas de gran intensidad—, esto le había impedido aprender a caminar y hablar. Desde la tercera exposición a la terapia EIMA las crisis no se presentaron, la madre decidió suspender los fármacos—contra la voluntad del médico responsable— y aun así las crisis no se volvieron a presentar por el tiempo en que tuvimos contacto con la paciente.

El protocolo se implementó con tratamiento terapéutico de exposición de 45 minutos cada 10 días en el caso de los adultos y 30 minutos en el caso de la niña.

Desde entonces hemos tenido muchos casos de epilepsia y en todos los casos hay mejoría. El tratamiento que implementaríamos para su hijo de un año seria el de exposición al campo electromagnético producido por EIMA, mismo que se hace en el brazo izquierdo, en este caso usted tendría a su hijo en las piernas e introduciríamos bien sea el brazo o la pierna en el equipo EIMA por 30 minutos cada día por un periodo de dos o tres semanas, esperaríamos ver mejoría de inmediato, esto es dos o tres terapias.

Ahora usaremos también la ozonoterapia en el tratamiento de epilepsia.

Los efectos terapéuticos del ozono son muchos y muy positivos:

  • Tiene efecto revitalizante y antienvejecimiento.
  • Es antioxidante, ya que estimula la producción de enzimas antioxidantes endógenas.
  • Es bactericida, virulicida y fungicida, es decir, actúa en todo tipo de infecciones ya sea por bacterias, virus u hongos.
  • Aumenta el flujo sanguíneo y aumenta la capacidad de transportar oxígeno a los tejidos.
  • Modula la respuesta biológica e inmunológica del organismo.
  • Es regulador metabólico, de tal forma que tiene efectos sobre la glucosa, el colesterol y sobre el metabolismo de las proteínas y, además, tiene efecto analgésico y anti inflamatorio.

 La Ozonoterapia es una excelente alternativa para los diferentes tipos de Crisis convulsivas y/o epilepsia, combinada con los tratamientos convencionales, disminuyendo las dosis de estos y mejorando el estado neurológico y general del paciente, así como los daños colaterales que tienen todos los anticonvulsivantes. Se aplica por IR y preferentemente AHMA a dosis de 20-40 mcg por kilo de peso a razón de dos a tres ciclos de 20 sesiones cada uno, por año, dependiendo de la severidad del cuadro. En los cuadros agudos se aconseja dar ozonoterapia hasta que la urgencia ceda y se estabilice.

 

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